Seguro de desempleo para el Distrito Federal
Documento completo sobre seguro de desempleo para el Distrito Federal
SEGURO DE DESEMPLEO PARA EL DISTRITO FEDERAL
Gerardo González Chávez*
¿Qué es?
Un apoyo de mil 500 pesos mensuales para personas
desempleadas que vivan en el Distrito Federal; será otorgado durante un
periodo máximo de 6 meses o antes si la persona encuentra un empleo
formal. El monto inicial destinado al programa es de 70 millones de
pesos para este año y se ampliará a 500 millones en el 2008.
Requisitos
Haber cotizado en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)
Registrarse en los lugares asignados para ese propósito
Asistir a la capacitación para el empleo, donde se presentarán opciones para nuevos trabajos.
Estado neoliberal contra Estado protector
La
propuesta del seguro de desempleo ha desatado fuertes críticas y
descalificaciones por parte del gobierno federal, lo que pone de
manifiesto dos posiciones contrapuestas: por un lado la política
prevaleciente por más de 25 años que pugna por el desmantelamiento de
los esquemas de seguridad social y por la regulación del trabajo y, por
el otro, aquellos esfuerzos corporativos locales que buscan la defensa
y ampliación de los derechos sociales adquiridos durante largos años de
lucha de los trabajadores.
Sabemos que el principal problema para el
fortalecimiento del mercado de trabajo en México es el bajo crecimiento
económico o aun el estancamiento, que impide la creación de empleos
formales, fomenta el desempleo, la ocupación en la informalidad y el
aumento de la migración. A pesar de ello el índice de desempleo abierto
en México es el menor con respecto a los países de América Latina o la
mayoría de los países desarrollados; estos datos son engañosos por una
razón fundamental y es que en esas naciones existe el seguro de
desempleo o subsidios económicos al trabajo. En México no puede haber
desempleo porque no existe seguro de desempleo, así que los
trabajadores que se incorporan el mercado de trabajo se ven obligados
desarrollar alguna actividad que les proporcione un ingreso, por lo que
crece el desempleo, el empleo informal, el autoempleo y se amplía la
migración.
Las políticas neoliberales predominantes modificaron el
patrón de acumulación en México, el Estado protector dio paso a las
recomendaciones de los organismos financieros internacionales como el
Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial o la OCDE, que
presionan para el establecimiento de la flexibilidad laboral; se
eliminan las leyes protectoras del trabajo con lo que se propicia la
precarización de las condiciones laborales, el debilitamiento de los
sindicatos y la eliminación de las prestaciones sociales.
La
propuesta del seguro de desempleo impulsada en el Distrito Federal se
debe de ubicar en el contexto del choque de los dos modelos de
acumulación: uno que ve el fortalecimiento de las instituciones de
seguridad social y se contrapone a la tendencia internacional liberal;
el otro modelo está en contra de ese proceso y se lo califica de falto
de fundamentos y populista que no tiene perspectiva y que sólo asume
propósitos políticos.** Este enfrentamiento muestra la diferencia
entre las políticas públicas federales neoliberales con acciones
locales que tienen un carácter social.
El seguro de desempleo en el
Distrito Federal amortigua la situación de una fracción de los
desempleados que, aunque pequeña, pone en cuestionamiento toda la
estructura de la política laboral neoliberal seguida en los últimos
años que busca la eliminación de las prestaciones sociales y la
privatización de todas aquellas actividades atractivas al capital
privado.
El desempleo pues no se circunscribe sólo al ámbito
geográfico del Distrito Federal, sino que es una realidad nacional los
datos oficiales registran un desempleo abierto de 3.92% de la Población
Económicamente Activa (PEA), lo cual significa que un millón 740 mil
personas buscan empleo y no lo encuentran.
Por otro lado, la mayor
parte de la ocupación que se genera se ubica en la informalidad por lo
que es muy posible que el seguro de desempleo atraiga muchos
trabajadores informales que preferirán esta prestación a seguir
laborando en condiciones precarias.
En el fondo lo que se plantea es
un debate teórico fundamental: por un lado, la búsqueda del
fortalecimiento de las instituciones sociales, la democracia y los
derechos laborales y, por el otro, los planteamientos que promueven la
privatización, el mercado y el liberalismo. Estos últimos tiene el
propósito de cumplir los acuerdos reformadores de primera y segunda
generación derivados del Consenso de Washington.
Programa parcial
El
seguro de desempleo en un ámbito local efectivamente plantea un
programa parcial, para un número muy limitado de beneficiarios, con
ingresos muy reducidos (otros seguros, como el alemán por ejemplo,
otorgan el salario integro al momento del despido, cantidad que va
disminuyendo paulatinamente hasta ubicarse en un mínimo determinado);
además las condiciones en que se presenta este seguro hacen difícil
sostenerlo en el largo plazo. Otra diferencia con el seguro de
desempleo establecido en la mayoría de los países, se refiere a su
carácter nacional pues se integra con aportaciones de los tres actores
esenciales: el Estado, los empresarios y los trabajadores. Los recursos
destinados a este propósito alcanzan montos significativos, por
ejemplo, de acuerdo con datos recientemente publicados en El
Financiero, en Bélgica representa 1.74% del Producto Interno Bruto; en
Dinamarca, 1.47; en Francia, 1.39, y en Alemania, 1.21; aunque estos
recursos también son insuficientes para cubrir la totalidad de las
personas desocupadas, sí representan una importante prestación para los
trabajadores en los momentos de crisis.
Conclusión
Ya se
ha demostrado que el modelo neoliberal no es capaz de propiciar un
crecimiento alto y sostenido en el largo plazo y que sí genera una masa
de desempleo creciente. Es necesario invertir recursos públicos para
crear una prestación social que existe en la mayoría de los países, aun
los más liberales. Si se fortalece la visión social, el número de
beneficiados con esta medida sería mucho más importante que si sólo se
encaminan recursos públicos a subsidiar a la iniciativa privada. Es
fundamental cambiar la visión del mercado por una política de
recuperación e incorporación de nuevas prestaciones sociales como es el
caso del seguro de desempleo que debe ampliase a todo el país.
Noviembre, 2007






